¿Inocente, pero inoportuno?
El efecto que su conducta ejerce en los demás determina si se trata de acoso sexual o no. Dependiendo de la forma como la persona interprete sus acciones, tal vez que usted esté acosando a otro empleado sin querer. Partiendo de aquí, hágase estas preguntas.
¿Hago bromas sobre el sexo o hablo de situaciones sexuales que pueden llegar a oídos de otras personas?
¿Hago preguntas a mis colegas sobre sus vidas sexuales?
¿Obligo a un compañero de trabajo a prestarme atención, por ejemplo, invitándole a salir una y otra vez?
¿Tengo dibujos animados, fotografías u otros materiales en mi área de trabajo que podrían considerarse como ofensivas desde el punto de vista sexual?
¿Invado el espacio de otras personas al acercármeles demasiado o tocándolos mientras hablamos?
Si usted respondió que sí a cualquiera de estas preguntas, tal vez sea necesario que cambie de comportamiento. Por regla general, si existe la posibilidad de que determinada conducta sea considerada inadmisible en el trabajo, evítela.
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